the office

Cerrando The Office

 
Este parece ser el año de las series acabadas. Ya lo hizo 30 Rock hace unos meses. También Gossip Girl y Fringe. Pronto lo harán Breaking Bad y Dexter. Pero el término más reciente es el de la longeva serie The Office… y es uno de los que lamento desde lo más profundo de mi corazón seriefilo.Mi amor incondicional con The Office comenzó por el año 2006 cuando en una repetición por el Canal FX daban un capítulo navideño de la serie, específicamente el episodio 10 de la segunda temporada llamado “Christmas Party”. Al ver ese episodio me pregunté si lo que estaba viendo era un documental o una serie ficcionada. Comencé a investigar y me enamoré del formato. Vi la génesis de la serie (y de un formato novedoso nunca visto en televisión) con su versión original: The Office UK con el genio Ricky Gervais y después logré empatía con el jefe de la versión gringa. Muchos de los que ven o vieron la serie me encontrarán razón con lo siguiente: El corazón de la serie es el jefe. Tanto Gervais como Steve Carell (quien interpreta al David Brent gringo, Michael Scott) logran que el televidente sufriera la vergüenza ajena de una persona que, a pesar de sus esfuerzos sobrehumanos por hacer reír y caerle bien a su personal, no lo logra hacer reír lo más mínimo a su “familia” de la oficina. Después de ver la primera y segunda temporada estaba frente a una nueva forma de hacer comedia: El Mockumentary (Falso Documental) que quiere hacer creer que lo que estamos viendo es 100% real aunque es todo absolutamente guionizado. (¿Les suena Docureality?). De hecho, gracias a este impulso creativo se han creado series basadas en el mismo formato de “cámara al hombro” que impuso esta serie. Tales como Arrested Development, Modern Family, Parks and Recreation, entre otras.

The Office logró algo de lo que pocos se pueden vanagloriar: Que su adaptación Norteamericana soportara nueve temporadas al aire. Si, 9 años han pasado desde que un grupo de “documentalistas” ingresaran a la filial de la empresa papelera Dunder Mifflin en Scranton para registrar los movimientos de todos sus empleados: La recepcionista (Pam), El pintoso enamorado de la recepcionista (Jim), El chupamedias del jefe (Dwight) y el jefe payaso (Michael) entre otros, conforman a un grupo de oficinistas que, quizás, ya vimos en nuestro país en el Jappening con Ja. Digamos que The Office es la versión evolucionada de Zañartu, Espina, Canitrot y compañía.

 

Es muy difícil escribir sobre The Office, fueron nueve años de Los Dunddies, El romance Jim & Pam, Michael Scarn, La Granja de los Schrute´s, el Primo Moss, Paker, Andy haciendo un hoyo en la pared. El maravilloso simulacro de incendio de Dwight y tantas otras cosas que, si no viste la serie, no podrás entender.
A pesar de mi fanatismo acérrimo por la serie, pasada la quinta temporada, sentí como comenzaba a sufrir el desgaste de los años. Pasaron así varias temporadas hasta que, al finalizar la séptima. Michael Scott (Carell) le dice adiós a La Oficina. Muchos pensábamos que con esta salida la serie moría. Hago la misma comparación como si se fuera Gregory House de House o Jerry Seinfield de Seinfield. La serie claramente quedó coja, demasiado coja para mi gusto. Las temporadas siguientes fueron bajando su nivel ya que se intentó de todo para mantener a la sucursal de Dunder Mifflin a flote dándonos la sensación de que los guionistas estaban pasando por una época de “palos de ciego”. Pasando por un “casting” de jefes hasta situaciones un tanto absurdas llegando incluso al uso de chistes basados en la genitalidad en un capitulo en especifico. Para mi, el último bastión del humor básico.

Finalmente la NBC (el canal emisor en Estados Unidos) determinó que la novena temporada seria la ultima de la serie. Me imagino que esa decisión fue más que difícil ya que la serie es uno de los pilares cómicos de la cadena. Durante esta última temporada se han cerrado etapas, resuelto preguntas y definido los pasos a seguir de algunos personajes. No quiero adelantar mucho de la trama, no es mi estilo de escritura acudir al spoiler, pero debo hacer mención que en estos nueve años de serie jamás habíamos visto tanta interacción de mostrar a los integrantes del equipo detrás de este “documental”, claramente no es al azar. Los personajes nos demuestran que han creado lazos de afecto con, por ejemplo, el microfonista o los camarógrafos de la serie. Todo esto dentro de la fantasía de que lo que vemos en pantalla es algo real. Creo que es un paso honesto el mostrar dentro de esa oficina las cámaras que lo captan todo. Pero no me malinterpreten, nuevamente digo que todo está guionizado para que así sea. No crean que es un error.

Da pena el fin de The Office. Sinceramente creo que debió terminar hace algunos años atrás. La serie no daba para más y el chicle se estaba estirando demasiado, pero no deja de dar un poco de nostalgia ver como 9 años de una serie exitosa terminan. No puedo dejar de mencionar la relación directa como país que tenemos con la serie puesto que hace algunos años se realizó la versión criolla de la serie titulada La Ofis donde Luis Gnecco interpretaba al David Brent / Michael Scott Chileno llamado Manuel Cerda. La serie no logró superar la primera temporada y fue puesta en un horario casi al final de las transmisiones. una decisión totalmente injusta para una serie que se volvió de culto. Lo bueno es que los episodios completos están disponibles en Youtube y en uno que otro gestor de descarga torrent.
Va a ser triste ver como llega una nueva temporada de series y no poder disfrutar de las nuevas locuras de Jim, Pam, Dwight, Kevin, Meredith, Oscar, Angela, Stanley, Phillys, Toby, Kelly, Creed, Daryl, Erin, Nellie, Michael, etc.
Esta columna también la puedes encontrar en el sitio web de Revista Cosas:
 

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