Revenge: Prejuicios sin fundamentos

De nuevo con los prejuicios y apenas supe de esta serie le di el tinte “serie de mina”. No me convencía para verla, sus personajes demasiados clase alta gringa, mucho South Hampton (balneario por excelencia de la clase A Neworkina) y con la guapísima Emily VanCamp haciendo de protagonista, embarcada en una vendetta extrema hacia los culpables del arresto y muerte de su padre cuando ella era pequeña. Ver a Emily VanCamp en el papel de mala era algo totalmente poco creíble luego de ver a la adorable y amor platónico de todos Amy Abbott en Everwood, pese a que mi polola de hace unos años me trato de convencer muchas veces no la tome en cuenta y no me convencía, hasta que uno de los mejores profesores y directores de TV de Chile me la recomendó, en una conversación cualquiera Oscar Rodríguez (Director de teleseries como La madrastra, Marrón Glacé, o Fuera de Control) me dijo que una de las pocas series estadounidenses o internacionales que veía era Revenge. Me la recomendaba completamente. Si el lo decía, mala no podía ser y en un “break” de series hace unos meses la cargue en Netflix y la empecé a seguir.

Revenge se inserta en la vida de la clase alta de Estados Unidos, familias sumamente ricas en dinero y poder, a cargo de empresas y fundaciones para ayudar a los mas necesitados en donde claramente hay infidelidades, traiciones y alcoholismo como en todos lados, de hecho esta es historia bastante repetida y existen un sinfín de series que son así, pero Revengehace un guiño al poder en su máxima expresión, al complot, a esas teorías conspirativas de los poderes facticos donde se involucran los terroristas y asesino de terno y corbata, ese plus le da el punto interesante a sus personajes. Además posee grandes actuaciones por ejemplo la de Madeleine Stowe interpretando el personaje de Victoria Grayson, una señora adinerada que lo único que le importa es lo que piensen los demás, las apariencias y sabe perfectamente como deslizar en cierta ocasión esa sonrisa sarcástica cuando te saluda y te desea que estés bien, cuando en realidad por detrás te quiere destrozar y te encuentra una peste de la sociedad, como muchas señoras de nuestro país. Posee actuaciones magistrales, y desarrollos de personajes bastante notables, de hecho rememorando bastante a The O.C., pero en una menor escala dramática.

Un punto importante de las series en general es que siempre hablan de algo, un tema, una consigna, algo que las define, esta de mas decir de que hablan muchas series como Friends, o Brothers & Sisters donde es casi obvio, pero normalmente las series olvidan su tema de fondo, su “de que están hablando”, algo que no pasa acá por ningún momento. La consigna de la venganza es lo que mueve a todos los personajes por una u otra razón, de eso habla la serie constantemente y no lo olvida lo que la hace ser una serie bastante coherente con sus conflictos y tragedias. Pese a que en la segunda temporada se ve un “desorden” de objetivo de personaje con el de Jack Porter, interpretado por Nick Wechsler, donde su personaje constantemente cambia, es decir en un momento es el bueno e inocente, y al siguiente es el malo conspirador y así de vuelta, esto le sirve para darle dinamismo al personaje y “reventarlo” de alguna forma, llevarlo a su limite que por supuesto puede hacer transgredir ciertos valores del personaje, pero sin embargo todo llega a un pie acabado con el final de la segunda temporada, que por supuesto no les voy a contar nada pero de alguna forma se lleva al limite al personaje para ver su reacción final, dejando el desenlace de este para su próxima temporada (excelente enganche por lo demás)

Revenge no es la típica serie de gente adinerada o clase alta siendo infiel, aunque lo parece. Revengeno es la típica serie de jóvenes alcoholizados cometiendo estupideces, aunque lo parece. Revenge no es la típica serie de un amor inconcluso, aunque lo parece. Revenge no es la típica serie de mina, aunque lo parece mucho, es por eso que si no la han visto les digo que le den una vuelta, sáquense los prejuicios y siéntense a ver un par de capítulos de su primera temporada, no es una excelente serie, no es una apología al drama como Grey’s Anatomy, no es The O.C. (definitivamente no es The O.C.) pero es una serie que al menos intenta llegar un poco mas allá con sus conflictos, con sus antagonistas y que le da una vuelta a temas extra tocados ya en la TV, es una serie muy bien construida audiovisualmente y que sin duda se merece una oportunidad, y si nada de esto le convence, bueno simplemente Googlee a su protagonista Emily VanCamp y ya vera la razón de tantas alabanzas en esta columna.

Nos gusta la televisión. Amamos, comemos, rezamos y, ademas, vemos televisión. Canales nacionales, series internacionales, criticar, alabar... y ver televisión.

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