Chile a un On de distancia

Los besos tras los matorrales,  los dimes y diretes entre modelos faranduleras y los chicos reality ganosos de estrellato ya no venden o, al menos, ya no tanto como antes. La TV de hoy en Chile ha tomado en cuenta la demanda y el interés social, preocupándose por apoyar el debate y la conciencia en la gente. 
Varios contenidos que la pantalla chilensis transmite hoy en día tocan temas de contingencia desde distintos puntos de vista y utilizando diversas herramientas: reportajes en profundidad, debate público o “cara a cara” entre la víctima y el victimario, el clásico ejemplo de la señora Juanita y hasta recreaciones de momentos históricos o el vivir en carne propia una realidad. Pero, aunque el modo sea distinto, el fin es unívoco: informar y generar una reacción en el público.
Si antes era con suerte Tolerancia Cero de CHV, hoy es la moda tener espacios de debate político y noticioso como El Informante (TVN) o Red Social (La Red). A ellos se suman otros espacios que han modificado su fórmula inicial para dar cavidad a la conversación más allá del mero pelambre. Un ejemplo es Más Vale Tarde (Mega) que dentro de los primeros días de la semana invita a anónimos y rostros televisivos a contar sus testimonios sobre sus vidas o asuntos muchas veces tabú como el aborto, el vientre de alquiler, la prostitución o la tragedia que le quitó la vida a un ser querido, por decir algunos tópicos. 
¿y quién dio que la conciencia social parte del “en vivo”? Tras 40 años del Golpe Militar, los canales chilenos han transformado sus parrillas programáticas con el fin de emitir imágenes que atañen al tenso momento vivido en Chile por aquel entonces. Por ejemplo, CHV cada miércoles emite Imágenes prohibidas, donde Benjamín Vicuña invita a la audiencia a exponerse a registros escondidos que muestran el crudo trato que tenían los carabineros con los manifestantes opositores al general Pinochet. También, Canal 13 actualmente emite Los 1000 días, un resumen del gobierno de Salvador Allende para dar a conocer el ambiente previo a la llegada de Pinochet al mando del Estado, el cual será recreado en la serie 11 íntimo que se estrenará el próximo domingo. Todos generan una perspectiva de cómo era Chile en aquellos años a quienes no lo vivieron, por lo que de alguna u otra forma, los contenidos que se dan hoy en TV influyen en el ideario o postura del televidente.
Si es bueno o es malo, es un juicio que cada uno debe hacer. A algunos les debe contribuir el exponerse a estos programas, mientras que otros prefieren ver otros contenidos o, simplemente, poseen un firme pensamiento sobre los temas que atañen. Lo importante, es que el debate se ve fortalecido, el hombre como ciudadano tiene las herramientas para informarse y expresar su opinión con argumentos que florecen de la TV. Ya no hay excusa para culpar a la TV de basura, sino al contrario, en los últimos meses es inminente el crecimiento de temas más complejos o densos, por lo que espero personalmente que los implantes de la Luli o los romances de la Kenita Larrain no opaquen el aporte que la TV está haciendo a las personas hoy en día y que tal aporte no esa pasajero y efímero.