Dads, volver a vivir con tu padre

Dads, nueva serie de comedia estrenada éste 17 de septiembre por FOX, tiene muchos puntos a favor: es producida por Seth MacFarlane (Family Guy, American Dad) y protagonizada por Seth Green (Austin Powers, Buffy) junto a Giovanni Ribisi (Friends, Avatar), Además de contar con la participación de Martin Mull (Sabrina, la bruja adolescente, Two and a half men).


La historia trata de 2 grandes amigos, Warner (Ribisi) y Eli (Green) los cuales son dueños de una compañía de videojuegos. Wagner es “el niño bien” de la historia: casado, con casa en suburbio y todo el sueño americano. Y Eli es su opuesto: Vive en la ciudad, en un departamento, se levanta a jugar videojuegos, tiene romances pasajeros etc. El conflicto aparece cuando los padres de ambos deciden irse a vivir con sus respectivos hijos.

Que tus padres decidan auto-invitarse a vivir contigo, claramente es un buen punto de partida para cualquier historia y es capaz de generar situaciones graciosas, pero hubo varios elementos que me molestaron en este episodio piloto, y pensé en enumerarlos como una especie de guía sobre «lo que No hay que hacer»

En primer lugar, y lo que más me molesta, es el conflicto principal y su localización dentro de la historia: No conocemos la vida de Warner con su esposa, ni la de Eli con –lo que supongo son- sus conquistas pasajeras. Desde un comienzo, el padre de Warner ya vive en su casa y a los 5 minutos, el papa de Eli llega a la suya. Entiendo la idea detrás de crear un show que fliya como entretenido y dinamico, donde cada segundo pasen cosas entretenidas…pero el gran problema del estilo de narración “Poner toda la carne a la parrilla para que el ritmo sea más dinámico” puede convertirse fácilmente en “Quien mucho abarca, poco aprieta”. Además, lo interesante de usar como un punto de conflicto el volver a vivir con tus padres, no se encuentra en el hecho mismo, sino en las diferencias y estrés adicional que eso causa en tu vida, una vida que el espectador nunca conoce, nunca se la presentan. 

En segundo lugar, no hay nada más desagradable que escuchar un exceso de risas pre-grabadas durante los primeros 10 minutos del show. Entiendo que quieran vender el show como divertido, pero hay que saber entender la línea entre “entusiasta” y “desesperado/necesitado”. Para mí, ese exceso de risas parecía una estrategia del segundo tipo y solo ayuda a generar mayor animosidad al programa.

Finalmente, en tercer lugar hay que mencionar que el humor de Warner es mucho más verbal, mientras que el humor de Eli es sumamente físico. No hay mucha sorpresa considerando los actores que los interpretan, pero es necesario que entre los protagonistas haya cierta sincronía en la forma de humor a utilizar, o cabe el riesgo de hacer parecer una relación forzada. En ese sentido, la referencia que hacen a Los Intocables, queda muy bien ejecutada y es el primer indicio que este episodio nos ofrece, sobre la cercanía que tienen y los años que se conocen.

A pesar de todo esto, el programa tiene algunos momentos buenos, las interacciones entre Eli y Wagner se ven logradas, y una escena entre los padres de ambos evitando pagar la cuenta en un restaurant entretiene. También se puede apreciar algunos toques de humor al estilo Family Guy en el show, pero en general no se ve un buen producto final.

Aun así, creo que este programa tiene un buen reparto que falta aprovechar, sin embargo, mis diferencias con esta serie están mayormente relacionadas con la historia y el guion. El Episodio Piloto de un programa es la primera ventana que tiene una serie para darse a conocer y en este caso no resultó buena. Eso si, a diferencia de varios críticos  no me pareció en lo absoluto una serie ofensiva. Quizás estoy mas acostumbrado al humor de MacFarlane. De cualquier manera, en las próximas semanas veremos si la gente sigue sintonizando los 12 capítulos restantes de esta primera temporada.