Por @TomFC90

Este sábado 25 de enero se estrena en EE.UU. la nueva superproducción del canal Starz, el drama en alta mar de piratas Black Sails, que en Chile será transmitido al día siguiente en Movie City. Autodescrita como un drama de “aventuras, poder y lujuria en una isla sin ley”, esta nueva serie de 8 episodios en su primera temporada consta con todo el potencial para entrar en el Olimpo de las series de cable norteamericanas, y aunque su primer episodio dista de ser perfecto como lo fueran los de Lost o Game of Thrones, iza las velas de lo que podría ser sana entretención de verano.

La historia trata fundamentalmente del capitán Flint (Toby Stephens, Villano de Bond en “Die Another Day”), el cual saquea y aborda barcos a diestra y sinietra en el Caribe de fines de principios del siglo XVIII buscando las pistas que le permitan encontrar un tesoro grandioso que permitiría a él y su tripulación vivir como los “Príncipes del Nuevo Mundo”. En uno de estos saqueos, incorpora a su tripulación a John Silver (Luke Arnold), quién secretamente está en busca del mismo tesoro. Flint debe tratar además con una tripulación hambrienta de riquezas, quienes hablan a través de su contramaestre Gates (Mark Ryan), y con los comerciantes turbios de la isla de Nassau, dirigidos por Eleanor (Hannah New).

A nivel técnico, la serie hace gala de los presupuestos inflados de los cuales gozan los canales Premium en EE.UU, tales como HBO, Showtime, AMC y en este caso Starz. Las locaciones en Sudáfrica posan perfectamente como un Caribe de comercial de ron, con mares celestes y playas blancas. Los barcos se reprodujeron al detalle, las secuencias de combate naval están sazonadas con explosiones y humo por doquier, se nota trabajo en los vestuarios de los habitantes del pueblo de Nassau y en la decoración de interiores. Mención honrosa merece el trabajo de cámaras, que en las escenas en barcos se mueven oscilando ligeramente, dando la ilusión de marea y movimiento.

Sin caer en el terreno de los spoilers, el primer episodio cumple perfectamente con lo que debe cumplir un primer episodio. Introduce a los personajes y explica sus historias o intenciones dejando el suficiente suspenso como para hacer avanzar la trama. Más importante, intenta dejar en claro el estilo tanto narrativo como artístico de la serie. Aquí es donde Black Sails tira toda su carne a la parrilla, porque intenta romper con varios clichés de la ficción de piratas. Los piratas de la serie de Starz no son el terror de los marineros honrados, tampoco andan con loros en el hombro, piratas de palo o dicen “arrrrrrr!!!!”. La serie pretende hacer ver a los piratas como rebeldes a la civilización y el orden que los imperios coloniales pensaban traer a América, interesados en ganarse la vida y hacerse ricos haciéndole la guerra al “sistema”, una especie de encapuchados de los Siete Mares.

Sin embargo, Black Sails igual cuenta con ciertos puntos flojos. El primero es la actuación, que al menos en el primer episodio no es muy inspirada, los diálogos parecen maquetados y poco inspirados, y ciertos personajes se encajonan fácilmente en clichés, como “el capitán con un secreto”, el “pirata guapo con una amante en cada puerto” o “la mujer que intenta destacar en un mundo de hombres”. Sinceramente, espero que esto mejore con el avanzar de la serie. En cualquier drama el caballito de batalla son los personajes, por lo que estos deberían ser interesantes y cautivantes para el espectador.

El otro, y el más importante, es que se abusa de los clichés de las series de los canales premium norteamericanos. En otras palabras, la abundancia de escenas de sexos, desnudos y violencia gratuita que no necesariamente aportan a la trama. No es casual que la transmita el mismo canal que dio Spartacus en EE.UU. Ojo, que no estoy diciendo que esto esté mal. Hay series en la cual es importante para la trama, como Masters of Sex, o para mantener fidelidad con la obra de la cual se adaptó, como Game of Thrones. Pero cuando 3 de los 4 personajes femeninos que tienen líneas de diálogo, tres tienen escenas de sexo innecesarias, ya comienza a llamar la atención. La serie, de este modo, aliena a gran parte de las telespectadoras al no tener personajes femeninos interesantes, en un momento histórico en el que sí las habían, como la capitana pirata Mary Read.

Black Sails, por tanto, se constituye como una ficción para adolescentes hormonales, en la cual los piratas tienen muchas peleas con espadas, toman mucho ron y tienen muchas mujeres. Al menos en su primer episodio, queda corta en lo de complejizar la ficción sobre piratas. Pero logra entregar una aventura que deja esperando más en la búsqueda del famoso tesoro. Las expectativas que deja la serie son altas. Hay buenos nombres en los protagonistas y la producción es de primer nivel, solo queda esperar si los vientos la llevan a buen puerto.