El ocio que se vive en las vacaciones me ha enseñado una nueva serie que me sorprendió gratamente. Mientras hacía hora para ver “Llegó Honey Boo Boo” en el TLC, estaban dando un reality llamado “Breaking Amish, Los Ángeles”. Cuando lo comencé a ver, en verdad no me llamó mucho la atención y sólo esperaba que acabara pronto para ver a Alana y su estúpida familia, pero de poco la historia de los jóvenes amish me fue prendiendo.

Tranquilos, cuando empecé a ver la serie tenía la misma duda que ustedes: ¿Quiénes son los amish? Bueno, viendo la serie y leyendo el internet, aprendí que son un grupo de personas muy ligadas a la religión católica, sobre todo al Nuevo Testamento, que se oponen a la vida moderna y ajetreada, usan carretas, hacen cosas caseras y se auto aíslan de todo lo que puede ser pecaminoso. Son súper humildes, muy pacíficos, con tradiciones ligadas a la moralidad y…súper fomes en conclusión. Entonces, la gracia del reality es sacar a jóvenes amish y llevarlos por el camino del pecado. De sus tranquilas vidas en las granjas los llevan a lugares como New York y Los Ángeles (California), donde es imposible portarse bien.

Se imaginan si han sido fomes toda su vida, muy tranquilos y, de la nada, te llevan a moteles, carretes súper distorsionados, a cabarets con mujeres guapas y desatadas que buscan sexo y pasión y tú siendo un ingenuo y pequeño polluelo. ES QUE QUEDA LA MANSACA!! Y, lo mejor de todo, es que empiezan los escándalos y peleas entre ellos mismos. Por lo menos en la segunda temporada, que es la que está transmitiendo hoy TLC, son 7 los protagonistas y que tienen entre 19 y 26 años. La cosa es que uno se va a la cárcel, otro deja todo por ser diseñador de modas , otro tiene sexo con una amish casada, otra está embarazada de un negro (algo mal visto para los amish) y hay un trío amoroso y sexual! Es mejor que teleserie venezolana, pero sin la clásica ciega.

Tiene drama, peleas, gritos, amoríos y todos los ingredientes para ser un buen reality show. Es como el Jersey Shore de TLC, pero la Snooki acá es rubia, bonita y una “santa” a la vista de todos, pero más suelta que la original. Así que ahora no me despego esperando saber qué otra embarrada se mandarán estos santurrones. ¿Quién lo diría? Esperando un buen programa me encontré con otro igual o mejor. Totalmente recomendable para los amantes de los realities shows. Se los dice Nicolás 1, versículo 1 …una broma amish.