Ok, el título de esta columna puede ser engañoso. Quizás no sea tan descabellado pensar que True Detective se ha estrenado por HBO con éxito en la crítica y en niveles de audiencia sea una de las sorpresas de lo poco que llevamos del 2014. ¿Pero decir que es la serie del momento?… Si, me atrevería a decir que si lo es.

Contextualicemos. Dos detectives son entrevistados de forma paralela para saber sus opiniones, versiones y hechos de un asesinato ocurrido en 1995. Ambos son puestos en evidencia con sucesivos raccontos que nos transportan hasta esa fecha y dejan en al descubierto las mentiras u omisiones que ambos cuentan en su relato. De eso trata True Detective, de caretas, de estos dos detectives contándonos situaciones difusas y borrosas, tal como lo es su magistral secuencia de apertura (u oppening para los más entendidos).

El asesinato, dentro de la historia, es solo una excusa para saber que ocurre (y ocurrirá) con Marty y Rust, Los dos detectives que están a cargo de investigar lo sucedido desde su nula complicidad y empatía. Ambos no se llevan bien y lo dejan claro cada vez que pueden en corrosivos comentarios mutuos. Marty y Rust esconden pasados oscuros y presentes más oscuros aún. Mientras Marty trata de aparentar su intachable vida familiar en sus declaraciones (Que veremos, no es tan así) Rust es más claro y, a la vez, enigmático con la elección de sus palabras, haciéndolo un personaje algo indescifrable. pero, nuevamente, sus declaraciones omiten, o simplemente mienten, sobre aspectos cruciales en el desarrollo de la historia. La dinámica de True Detective es pausada pero soberbia. El centro de la serie son las conversaciones entre los dos personajes en esos largo viajes en automóvil. En ellos vemos las dos visiones contrapuestas que pueden llegar a tener los personajes (interpretados por unos impecables Matthew McConaughey y Woody Harrelson) que se aborrecen al punto de llegar a las amenazas.

La serie es compleja. tanto en su desarrollo como en su planteamiento. No es una serie fácil de digerir ni seguir pero que te atrapa y no te suelta, te envuelve dentro de una espiral de posibles conclusiones que, a veces, no se concretan y toman un camino diferente. Estamos acostumbrados a que las series de asesinatos se desarrollen en un entorno oscuro y hostil. Ok, True Detective se desarrolla en el mismo ambiente. Lo que la hace diferente es la dinámica entre estos dos paladines de la justicia es distinta. La serie nos quiere contar la historia de un desadaptado y un dudoso ejemplo de moralidad que deben resolver un crimen desde sus dos visiones opuestas. Ya en el 2012, fecha de los interrogatorios, no sabemos qué ha pasado con los personajes y eso es precisamente lo que nos quieren contar.

Sabía que la serie venia buena por los trailers previos y el agregado de que es HBO quien la emite. pero no pensaba que nos encontraríamos con un producto que perfectamente podría ser exhibido en las salas de cine. A eso se agrega que al final de la serie la historia terminará y en la próxima temporada (Todavía sin confirmar pero que, de todas maneras, HBO ya debe estar pensando en validarla) veremos un suceso totalmente distinto, nos despedimos de estos dos detectives llegado el capítulo 8 y después quien sabe. Por el momento la actual temporada tiene toda la pinta de llevarse un buen puñado de premios tanto por su calidad técnica como por su historia… y si, de momento es la mejor serie que se exhibe en pantalla.

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