Believe, el primogénito de Cuarón en la pantalla chica

De la mano de J.J. Abrams (Felicity, Alias, Lost, Fringe) y Alfonso Cuarón, llega esta nueva serie a estrenarse el 10 de Marzo en EEUU. El episodio piloto de Believe resulta una experiencia entretenida, y nos muestra las dinámicas generales de como el show se presenta hacia la audiencia. En lo personal, esta serie me dejó lo suficientemente atrapado como para seguir viendo los siguientes capítulos. Ahora, aunque la serie es catalogada como «ciencia ficción», por lo que vi del piloto diría que es 90% accion/thriller con un 10% de ciencia ficción.

Hoy en día, existe mucho material creativo-audiovisual siendo creado -lease «series»-, y están siendo producidas por grandes canales, canales de cable, webseries o servicios como Netflix. Y con toda esta nueva fauna que se está produciendo constantemente, aparece una dicotomía entre querer ser un producto masivo que apele a grandes audiencias, pero lo suficientemente personalizado como para tener una identidad propia. Y es posible observar eso en los pilotos de televisión.

¿Y cuál es la historia? El protagonista es Tate (Jake McLaughlin), un hombre erróneamente condenado a muerte, que es salvado por Winter (Delroy Lindo), quien le entrega una misión: proteger a Bo (Johnny Sequoyah) , una niña con misteriosos poderes que puede cambiar el curso de la humanidad. Y por supuesto, Bo es una niña buscada por organizaciones secretas dispuestos a secuestrarla para poder usar sus poderes a su favor.

Y aunque se aprecia una pincelada de Héroes (Salva a la porrista, salva al mundo), considero se debe revisar el concepto detrás del «niño mágico» en las series de este tipo. ¿Por que siempre este niño debe tener características de timidez casi autistica, y a la vez la independencia de un adulto? ¿Seria demasiado improbable tener un niño con poderes súper mágicos sobrenaturales y mas co-dependiente de algún adulto? ¿O algún niño con un tercero que lo ayude a desarrollar esos poderes en vez de aparecer como chispazos repentinos a través de la serie?

El ritmo del piloto de Believe es relativamente constante, y podría resumirlo como: intriga, persecución, misterio, drama, persecución, intriga, búsqueda, conflicto, persecución, sobrenatural, «momento Disney». En vez de un estilo clásico donde una historia se desarrolla hasta llegar a un climax, en esta ocasión me pareció que tenia altos y bajos en la narrativa de ésta. En este episodio en particular, ese climax se encuentra en la parte «sobrenatural» de la historia, aunque existe toda una secuencia en un hospital que me pareció mas entretenida e interesante para este propósito. Eso si, las escenas rápidas de la serie están muy bien logradas, y logran generar esa sensación de apuro/angustia por saber que va a pasar después.

A nivel de historia, son Bo, Winter y Moore (Sienna Guillory) quienes llevan la historia en este episodio. El protagonista -Tate- se observa muy plano, y no se si atribuirlo al actor o al guión. Esto puede ser preocupante para la serie, considerando que será la relación Tate-Bo la principal en la serie, y por lo visto en el piloto, se ve algo forzada y caricaturesca.

Quizás sea porque disfruto este tipo de series (Larga vida a Fringe!), pero creo hay que darle una segunda oportunidad. Como mencione antes, todos los pilotos sufren esta problema de llegar a grandes audiencias pero sin caer en algo generalista y desabrido. El punto atractivo hacia las grandes audiencias se da al final del episodio con el «momento Disney», que si bien intenta dar un vuelco a la historia con un momento que nos deje a todos «Oh!», a mi no me pareció tan sorpresivo. A pesar de todo esto, creo que es una serie entretenida y relativamente rápida que puede ser del gusto de muchas personas, especialmente aquellas que no ven mucha ciencia ficción.

 

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