La viudez tras Parks and Recreation

Pensé titular la columna algo así como «¿Cómo superar la viudez tras Parks and Recreation?», luego me di cuenta que no tenía respuesta a aquella pregunta y ahí moría el texto, así que reformulé el asunto. Pocas veces he visto series de comedia en tiempo real (hago la aclaración y antepongo «series», porque si ponía solo «comedias», pensarán que hablo de teleseries, ya que existe el errado conceptos de llamarlas «comedia»-muy señoril-cuando en realidad ni pertenecen al género), creo que solo Desperate Houusewives que ahora entra en la «nueva» clasificación de «dramedy», una fusión entre comedia y drama, aunque claro está que iba más hacia el lado del humor negro. Friends la vi desfasada y sufrí todo el último capítulo, mientras que con How I met your mother me estanqué en los primeros capítulos de la novena temporada que recién retomé porque se tornó un poco lenta y aletargada a ratos. Pero Parks es otra cosa.

Empecé de cero el año pasado y no pude parar de verla ni de reír cuando Leslie va a un evento con Ann muy engominada y piensan que son pareja, cuando Andy limpia su antigua casa con Ann solo porque había invitado amigos, cuando hace la canción «The pit» y «Bye, bye Lill’ Sebastian», cuando Leslie se cae a la fosa y sigue cayendo sin piedad pero se alegra por haber llevado casco (que para cualquier efecto no servía), cuando Ron se incendia al prender una antorcha, cuando Leslie es elegida erróneamente defensora de los gays y va a la discoteque de Pawnee a cantar «Pokerface» y tararea la canción durante todo el día siguiente, cuando Ben hace su animación en slow motion que le toma varios días y solamente es una filmación de no más de 5 segundos en la vida real, cuando Jerry/Larry/Gary se cae a una especie de lago por recoger un burrito, cuando Tom hace sus presentaciones en PowerPoint con efectos visuales y sonoros estrafalarios, cuando Jean Ralphio termina sus oraciones con ese tono cantado y la mano en la boca, cuando Monalisa Ralphio pide dinero a su padre y luego arruina la vida de Tom (cuando finge que está embaraza de él), cuando April dice cualquier cosa (todas sus líneas son geniales), cuando se pierde Lil’ Sebastian, cuando llevan a un impostor de Lil’ Sebastian y por sobretodo el mega concierto de despedida tras su muerte (y el holograma), las canciones de Andy que todas suenan igual, cuando Andy le dice a April que es «como un ángel pero sin alas» y April responde «eso sería una persona», cuando Ron enloquece porque descubre que en internet hay rastreadores de IP y ubicaciones, cuando llega Tammy 1 y Tammy 2, cuando la mamá de Ron hace competencia de tomar alcohol y bebe algo que es casi bencina y Leslie toma un sorbo y queda destruida, cuando Leslie y Rob bailan en el departamento en la última temporada, cuando descubren que Leslie no es realmente de Pawnee y es de Eagleton, cuando Eagleton queda en bancarrota y Leslie previo a ayudarlos hace un powerpoint denigrándolos, cuando Ron está fuera de si en la convención de carpinteros y todos-pero todos- los ‘Treat yo’ self’ de Donna y Tom (en verdad cada momento en que se topan).

Tengo demasiados momentos en la mente que en serio, son muchos. Lo genial de la serie es que cada capítulo tenía un momento muy gracioso, siempre fue en la misma dirección, sin decaer. Creo que la única manera de vivir la viudez de la serie, es viéndola otra vez.

No procrastino, veo tele. Tengo ídolos secretos, odio el fútbol y el pimentón. Alabo cualquier cosa que haga Thom Yorke y añoro a Cerati. Viuda de Lost y Desperate Housewives. Lloré cuando terminó Six feet under. Ah y twitteo 'un poquito'

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