Las últimas noticias que implican a Narcos (y específicamente la producción de la cuarta temporada) no fueron precisamente alentadores para Netflix. El 11 de septiembre, el asistente de producción, Carlos Muñoz Portal, fue asesinado en busca de locaciones en México. Pero más allá de eso, Netflix también tiene que lidiar con un conflicto en curso con la familia de Pablo Escobar que implica el registro de una marca (o trademark) con el nombre de la serie.

El  medio digital Hollywood Reporter detalla el caso: A los 71 años, parcialmente ciego y sordo después de un atentado que sufrió en la cárcel (de la que fue liberado en 2003), Roberto De Jesús Escobar Gavíria conversó con el medio y llegó a sugerir que el equipo de producción de Narcos no está apto para lidiar con los carteles en Colombia y de toda América Latina en general. Incluso mencionó que Netflix debe contratar a tiradores de elite para proteger el equipo Narcos “como una medida de seguridad.

Pero lo que es realmente intrigante en el caso es la disputa judicial que ha hecho que el gigante del streaming necesite ‘lidiar’ con la familia del cártel. Escobar reveló que pidió 1.000 millones de dólares en nombre de su compañía, “Escobar Inc.”, por “violación de propiedades intelectuales”.

Los defensores de Escobar Inc. afirman que las marcas NARCOS y CARTEL WARS (la empresa Narcos Productions desarrolló un juego basado en la serie , titulado ‘Narcos: Cartel Wars’) ya fueron utilizados por la compañía desde 1986 como un sitio de operaciones y servicios de juegos en línea. La contradicción es que en la época no había realmente un consumo de internet masificado que corrobore la alegación.

En una carta enviada a Escobar (obtenida por THR), los abogados de Netflix relatan que Escobar registró las marcas NARCOS y CARTEL WARS en agosto de 2016, con patente de los Estados Unidos, con la intención de usarlas para encubrir una serie de servicios y comerciables. La disputa se desarrolla justamente en torno a los beneficios obtenidos con este tipo de venta, y la amenaza se vuelve seria porque, en caso de que Escobar gane el uso de la marca registrada, Netflix tendría que reestructurar completamente la serie.

Buscada por THR, Netflix no respondió inmediatamente a un pedido para comentar la situación.