Aunque tardó un poco más de lo que estipulábamos, la serie de antología sobre pesadillas tecnológicas de Charlie Brooker regresa una vez más. Las expectativas son más altas que nunca con Black Mirror, ya que el episodio “San Junipero” se llevó a casa numerosos premios Emmy este año y pavimentó el camino para un nivel de presencia y fanatic@s más grande para la serie.

Desde Netflix nos dieron acceso a la 4ta temporada de Black Mirror que contiene seis nuevos episodios listos para deleitar y aterrorizar a l@s seguidor@s de la serie. Si bien hay mucho de qué hablar dentro de cada episodio, esta revisión solo se referirá a los detalles superficiales para que no haya temor a los spoilers. ¿Comencemos?

Debemos decir que “USS Callister” es el verdadero episodio sorpresa de la temporada, acá vemos a Black Mirror ir donde ningún episodio de Black Mirror ha ido antes. El capítulo parece un largometraje que combina el estilo Galaxy Quest con Star Trek y una premisa subyacente, obviamente, mucho más siniestra. Hay grandes actuaciones de Jesse Plemons, Cristin Milioti y Jimmi Simpson de Westworld, y se las arregla para ser divertido, inquietante y entretenido al mismo tiempo, literalmente todo al mismo tiempo.

Es un episodio fuera de lo común que realmente muestra las fortalezas de Black Mirror. Como la historia más destacada de la temporada, puede haber dudas sobre si este es el nuevo “San Junipero“, aunque ninguno de los episodios de esta temporada alcanzó ese nivel tan alto.

Otro de los episodios es “Hang The DJ“, que es una versión irónicamente divertida de las citas en línea que tiene mucho en común con la surrealista película de 2015,  The Lobster. El episodio trata de un “sistema” falsamente dictatorial que determina con quién se entablará una relación y cuanto tiempo va a durar esa unión de personas. La atención se centra en Georgina Campbell y Joe Cole, que ya están emparejados con una variedad vertiginosa de posibles “medias naranjas”. “Hang the DJ” también presenta la mejor banda sonora de la temporada con música de Sigur Rós.

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“USS Callister” se transforma en el episodio sorpresa de la temporada

Seguimos con Black Museum“, un horrible y escalofriante viaje que presenta varios y macabros cuentos de terror. Las historias que se desarrollan tienen una rica variedad de emociones, desde el absurdo hasta lo deliciosamente grotesco. También hay un justo golpe de terror existencial a la par con el episodio especial de navidad de la serie que se realizó el 2014, a la que debe una clara deuda.

Arkangel“, dirigida por Jodie Foster, es un cuento con moraleja sobre la crianza sobreprotectora de los hijos. Puede funcionar de una manera un tanto predecible, pero no obstante genera incomodidad en el espectador. el episodio se centra en una relación entre una madre y una hija, narrada a lo largo de muchos años. “Arkangel” se presenta como una película indie que no está muy lejos de algo que pueda pasar en nuestros días. La estrella de este episodio es Rosemarie Dewitt, que ofrece la mejor actuación de todos los episodios de la temporada cuatro. En el centro del episodio hay una sofisticada herramienta de vigilancia que podría ser muy real en nuestro mundo actual. Sin duda es uno de los episodios más fuertes de la temporada.

Metalhead” es el que funciona mejor como una foto magra e implacable de una historia más amplia; su ataque de 40 minutos (el episodio más corto de la temporada) es extremadamente efectivo. Acá vemos una historia tensa sobre la supervivencia que, en realidad, es el primer episodio de Black Mirror filmado por completo en blanco y negro. Si esto se debe solo a la dirección artística o por lo violento que Metalhead puede ser, sin duda será un debate para un tiempo después.

Finalmente llegamos a “Crocorile“, una entrega absolutamente desgarradora, en la que Mia (Andrea Riseborough) tiene algo en su pasado que vuelve a perseguirla. Se presentan fantásticas imágenes cinematográficas filmadas en los fríos parajes de Islandia. El episodio genera una sensación de intenso presentimiento desde el mismo comienzo. El telón de fondo islandés es hermoso, pero también le da a la historia un sentido melancólico de Nordic Noir.

Si bien las aterradoras implicaciones de la tecnología mal utilizada se mantienen, es agradable ver a Black Mirror impulsar la fórmula más allá de sus límites previos con historias más arriesgadas y tocando tópicos poco antes explorados en la ficción como lo son la comedia.

Brooker adora su ironía, y eso se nota en la nueva camada de episodios. Los más puristas también podrán oler el leve declive de la sátira implícita en la serie. Pero mantener el nivel de Black Mirror en 4 temporadas es casi un milagro para cualquier series… y acá se logra.

La 4ta temporada de Black Mirror llega de manera íntegra el 29 de diciembre a Netflix.