Black Mirror: ¿Qué nos pasó?

¿Será que nos acostumbramos a la tristeza? ¿Somos inmunes al dolor y la depresión? ¿Será que nos hicimos parte del mensaje decadente y sin esperanza que siempre nos entregaba esta serie, y que hoy ya no nos produce lo mismo? O será peor, ¿Que estamos cada vez más cerca de un punto en que la tecnología no nos asombra? ¿La decadencia humana ya no nos produce ningún estupor? Fueron mis primeras dudas luego de ver la 4ta temporada de Black Mirror. Una temporada sin sorpresas, plana, y fácil en su construcción de conflictos. Un atisbo de drama insignificante con lo que habíamos visto antes. No se si será la venta a Netflix, o una cierta “americanización” del contenido luego de que abandonara su canal original Channel 4 lo que provocó esta bajada en esta gran serie.

Menciono el hecho de la venta de Black Mirror a Netflix como un argumento importante, pese a que ya vimos una 3ra temporada producida completamente por Netflix y que de hecho fue muy buena. Pero quizás eso fue lo que tenía para entregarnos esta serie. No hay más. Pese a que su creador Charlie Brooker ha mencionado que hay diversas ideas para hacer algunos spin-off de algunos de sus capítulos, siento que la formula Black Mirror llegó a punto de inflexión importante. Donde se hacen un poco predecibles los capítulos, donde ya no sorprenden tanto, donde se dan vueltas en conceptos que en su primeras temporadas eran devastadores dramáticamente, pero que ahora son solo una cotidianidad en la historia.

Si en la 3ra temporada podemos encontrar grandiosos capítulos como Shut up and Dance, Playtest o la premiada San Junipero, entre otros capítulos sumamente interesante. En esta recién estrenada 4ta temporada, a mi parecer solo podemos encontrar Black Museum como un capítulo con verdadero sentido de intriga, desarrollo de personajes y conflicto. Pese a que en términos de esqueleto de guion, sea demasiado parecido al especial de navidad de la 2da temporada. Es decir, 2 “mini historias”, una tercera con un final revelador, y un “plot twist” en el último acto del personaje principal. Misma estructura.

hang the dj
“Hang the DJ” es uno de los episodios más destacados de la ya estrenada 4ta temporada de la serie

Luego de este solo podemos encontrar Hang the DJ como capítulo con un desarrollo de personajes un poco más complejo, una premisa que plantea un conflicto muy humano y personal. Lo suficiente para hacer recordar los primeros capítulo de esta serie donde la tecnología era una muy buena excusa para contar historias macabras. Pero al final de cuentas veíamos y nos sentíamos identificados con nuestra sociedad actual, algo que sigue pasando en los últimos capítulos pero de una forma mucho mas forzada y poco natural.

Los capítulos Metalhead, Arkangel y Crocodile me parecen los mas débiles de toda la temporada. Buenas historias que se desaprovecharon al máximo, que nunca tocaron el nervio deprimente de reflejarnos en lo peor del personaje. El guion de Arkangel tenía potencial por su temática, pero nunca logró ser desafiante para el espectador. Podría haber abierto temas súper importantes para el día de hoy pero no quiso. En el caso de Metalhead se quedaron cortos con los minutos de relato para contextualizar un tema que podría haber sido mucho más interesante. Por otro lado Crocodile nunca logra conectar emocionalmente con la audiencia, la trama no nos envuelve con los personajes ni tampoco nos desafía para retratarnos ni identificarnos. Se cae en detalles ineptos como la poca credibilidad de ciertas cosas tecnológicas y acciones de personajes que no tienen una excusa mas que hacernos caer en temáticas obvias. Es el que tiene más potencial para ser una buena historia, pero termina decepcionando magistralmente.

Black Mirror para mi es y seguirá siendo una de las mejores series del momento. Pero es momento de darle un nuevo aire. Con Black Museum hubo un gran momento por el hecho de mostrarnos que todos los personajes (o casi todos) están en el mismo lugar. Todos pertenecen a un mismo mundo. De cierta forma se conocen y están ahí. Uno años mas o menos pero todos conviven con ciertos dispositivos, y empresas en común. Lo que hace darle un gustito dulce de juntar cada vez más las historias, algo que podría ser interesante si se sabe hacer. Hay que encontrar la meta y decidir si esta serie va a dejar de ser una serie antológica como oficialmente es considerada hoy en día, o va a retomar su rumbo original y estos Eastern Eggs que nos han dado fueron simplemente un regalo para los fans, y una forma levantar una temporada que no estuvo a la altura de sus predecesoras.

Todas las temporadas de Black Mirror, incluida la cuarta, están disponibles en Netflix.

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Comunicador Audiovisual, Fotógrafo, Guionista y Director de las cosas importantes de mi vida. Fanatico de los Sitcom, Late y la comedia. La vida es demasiado importante para tomarla en serio.

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