En 2017, la industria hollywoodense se vio azotada por una ola de acusaciones de acoso sexual y violación por parte de productores, actores y directores a distintas actrices. Debido a la explosión mediática que se generó, el discurso feminista fue ganando cada vez más pantalla y relevancia, permitiendo que se discuta -con más o menos precisión- sobre los derechos de las mujeres y la inferioridad con la que han sido tratadas históricamente en nuestra sociedad.

Ante esto, la primera superheroína de Marvel en tener aventuras individuales tenía que hacerse responsable. En 2015, Netflix estrenó la primera temporada de Marvel’s Jessica Jones, serie que presentó las secuelas y traumas que dejaron en la protagonista, interpretada por Krysten Ritter, una relación tormentosa con un hombre que podía controlar sus acciones sólo con hablarle -lo que, por cierto, es una metáfora bastante cercana a la realidad-.

Luego de un expedito regreso en Marvel’s The Defenders (2017), el 8 de marzo fue el día seleccionado para el retorno de la alcohólica antiheroína, y gracias a Netflix, pudimos ver los primeros cinco capítulos. Los comentamos a continuación y, obviamente, nada de spoilers.

La nueva temporada es una continuación directa de la anterior. Personajes, situaciones y referencias vienen de lo que se vio en los primeros trece capítulos, sin embargo, hasta el momento, el paso de Jessica por Los Defensores no se ha mostrado como trascendente, así que si no ha visto la serie grupal, no debería tener problema.

En esta ocasión, el programa cambió los dramas psicológicos que nutrían la primera temporada por las consecuencias con las que tiene que lidiar Jessica Jones ahora que es “famosa”. Con este pretexto, la serie aprovecha de discutir sobre temas sociales relevantes, como los que comentaba en un principio. Abiertamente, vemos a personajes que actúan y hablan de determinadas maneras por el miedo a la persona diferente: estereotipos, prejuicios y acciones son motivadas para alejarse de “ellos”, los con superpoderes. También se nos invita a reflexionar en torno a la manera en que, los hombres, reaccionamos ante una mujer que tiene más poder -y fuerza- que nosotros.

Lo bueno, sin embargo, es que los capítulos no se han preocupado únicamente de acusar a todos los hombres, sino que también han dado el espacio para mostrar que también hay diferencias que van más allá del género y el rol que socialmente se le ha impuesto a la mujer.

A través de Jessica, Trish y Jeryn, vemos distintas situaciones en las que mujeres son pasadas a llevar de una u otra manera. Lo interesante, insisto, es que no se victimiza a nadie ni se acusa inquisidoramente otro, sino que se visibilizan situaciones que, debido a lo cotidianas que son, no consideramos como graves; pero lo son.

A falta de más de la mitad de la temporada, me parece que Jessica Jones toma un tono mucho más detectivesco en su regreso. Para quienes disfrutaron de la primera temporada de seguro gozarán esta segunda, porque no ha cambiado mucho; lo que, me parece, es su punto más bajo. Cambia un poco el discurso, pero el estilo es prácticamente el mismo, no se ve un crecimiento en comparación a lo ya visto. ¿Es eso malo? Que cada uno decida.

Todos los episodios de Marvel’s Jessica Jones estarán disponibles a partir del 8 de marzo, en Netflix.