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[OPINIÓN] «Cobra Kai»: Tiempo, perspectivas y Karate

Vivimos un periodo en el que la cultura pop parece entregar los productos de consumo masivo de mayor alcance y éxito comercial. Como consecuencia de esto, durante los últimos años hemos visto distintos tipos de remakes, reboots o continuaciones de clásicos de cine y televisión que no siempre alcanzan la calidad y aceptación del material en el que se inspiran. ¿La razón? Que en la mayoría de los casos se repite la forma y no el fondo.

Generalmente, los refritos de la Industria surgen desde la ciencia ficción, la acción y/o el terror, géneros que destacan por sus efectos especiales o grandes secuencias de enfrentamientos y explosiones. En el momento del lanzamiento de estas producciones, los efectos especiales no se encontraban tan desarrollados como ahora, por lo que los creadores debían ingeniárselas para que la historia fuera lo suficientemente interesante para captar la atención del espectador. El problema, es que hoy en día los efectos especiales están en un nivel de desarrollo altísimo, y muchos estudios saturan el recurso, en vez de replicar la esencia de la historia original.

Es con estos antecedentes que nos enteramos de Cobra Kai, primera producción original de Youtube, y que se propuso a continuar la historia presentada en 1984 cuando Karate Kid llegó a los cines estadounidenses. Por lo ya dicho no se sabía muy bien qué esperar, pero nos encontramos ante una apuesta mucho más interesante de lo esperado.

Con los dos primeros episodios disponibles de forma completamente gratuita en Youtube, el programa nos sitúa 34 años después de los acontecimientos de la primera película. El primer gran acierto es que los primeros segundos del piloto recapitulan el final de la cinta ochentera, lo que refresca la información relevante para la serie; por lo tanto, no es necesario que repasen o re vean la película antes de comenzar. Esto se repite a lo largo de la temporada, siempre que se alude a algún acontecimiento pasado se muestran las imágenes originales, para mantener la sensación de continuidad.

Ralph Macchio y William Zabka repiten sus roles de Daniel Larusso y Johnny Lawrence, sin embargo, los vemos en momentos de sus vidas donde ha pasado demasiada agua bajo el puente, con familia e hijos, nos reencontramos con los protagonistas en su versión adulta y, me parece, que este es el segundo gran acierto. La serie toma como punto de partida el campeonato de artes marciales ganado por Daniel San, y cómo esa pequeña situación hizo que las vidas de ambos tomara camino completamente distintos. Mientras Larusso se convirtió en el dueño de una importante automotora, Lawrence perdió todo a lo que había apostado con el Karate, lo que terminó por sumirlo en un hoyo del que, iniciado el programa, aún no sale.

Y el tercer gran éxito de Cobra Kai se encuentra en la historia, su escritura y actuación. No deja de ser interesante cómo, al ser contada la historia desde la perspectiva de quien era el villano, terminamos viendo los acontecimientos de manera completamente diferente. En este caso, Zabka es protagonista y Macchio antagonista, lo que se refleja en muchos momentos y diálogos que ponen en tela de juicio quién es el bueno y el malo de la historia. Esto se suma a una serie de triángulos afectivos y amorosos entre los hijos de ambos y el discípulo de Johnny, quien se transforma en el primer estudiante de reabierto dojo Cobra Kai.

De esta manera, el Karate se convierte en el motivo que permite la convergencia de todas las historias. La motivación de Johnny por reabrir Cobra Kai hace que Larusso haga todo lo posible por evitar que siga adelante, por los recuerdos que tiene de un grupo que era extremadamente violento y discriminador. Lo divertido, es que los tiempos han cambiado en 34 años, y ya no es posible tener una academia sólo para hombres, que incite a ganar mediante cualquier medio o promueva la violencia física como primera opción ante los conflictos. ¨Por esto, se vuelve muy interesante (y divertido) ver cómo Johnny, un viejo cascarrabias muy vieja escuela, debe amoldarse a la sociedad del 2018.

Finalmente, me parece que Cobra Kai es una apuesta que gana por no querer replicar lo antiguo. Sí, hay momentos, música y guiños que recuerdan mucho a las películas (con homenaje al Señor Miyagi incluido), pero eso es parte del pasado y se utiliza sólo como punto de partida argumental. El Karate no es explotado sino que al contrario, se construyen tensiones dramáticas que hacen de su aparición algo inevitable y emocionante. Con todo esto, Cobra Kai se presenta como una exitosa e interesante manera de continuar la saga, que mantiene el aura ochentero pero lo aterriza en una época moderna.

Los dos primeros episodios de Cobra Kai están de forma gratuita en Youtube.