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[REVIEW TEMPORADA 3] ‘Westworld’ vuelve fascinante y menos compleja

Es difícil dejar atrás este extraordinario lugar. Sin duda, Westworld ya no es esta serie con robots vaqueros que sirven para desahogar a los turistas ricos en un parque temático futurista. Esa historia terminó hace ya bastante tiempo. Westworld ha cambiado, pero eso no es necesariamente algo malo. El drama creador por Jonathan Nolan y Lisa Joy ha recargado sus baterías, para ofrecer una reimpulsada y casi inédita Temporada 3. Porque incluso si permanece en la continuidad de las anteriores, el sentimiento es innegablemente diferente.

Hay que decir que la historia ahora tiene lugar en el mundo real, lejos del parque. Dolores Abernathy (Evan Rachel Wood) persigue su suprema búsqueda de libertad y venganza contra la humanidad, hackeando a ricos hombres de negocios para penetrar mejor en las altas esferas de esta sociedad futurista, donde la información es lo más importante. Pero en el camino, se encontrará con Caleb (Aaron Paul), un guapo criminal deprimido, al que la vida no perdona precisamente. Por su parte, Maeve se despierta en «Warworld», un mundo occidental que nunca hemos visto antes y que reconstruye una parte de la Segunda Guerra Mundial… ¿Pero está realmente allí?

¿Qué es real y qué no lo es? ¿Quién es humano y quién no? Como lo ha hecho tan bien en el pasado, Westworld todavía se divierte atrapando nuestra percepción de los eventos. Pero es una de las pocas cosas que unen esta temporada 3 con el resto del show. Al reubicar la trama en este sublime mundo futurista, los escritores claramente querían marcar una ruptura en la narración. Después de una laboriosa Temporada 2, que parecía esperar el momento en que finalmente pudiera salir del parque, la historia amplía felizmente sus horizontes, y se lanza con pies de plomo a una fábula total, llevada al principio por espléndidos decorados futuristas. La sociedad del mañana es verdaderamente espectacular, magnífica, tanto en su concepción como en su realización.

Un marco ideal para nuevos debates filosóficos sobre el libre albedrío, el derecho a elegir y, más ampliamente, sobre los datos personales en una sociedad hiperconectada. Un verdadero cetro de poder que se convierte en el MacGuffin (técnica utilizada por los guionistas para hacer que la historia avance sin que el espectador lo perciba) de Westworld en esta temporada 3. Hay que admitir que la trama a veces toma caminos secundarios inútiles para perder al espectador, y que los diálogos sobreescritos no ayudan a dar sustancia real a esta reflexión, que, al final, sigue siendo relativamente superficial.

Sin embargo, al contrario que en la temporada 2, la historia logra mantenerse comprensible en todo momento. De hecho, seguimos con mucha más asiduidad las travesuras humeantes de Dolores y aquí estamos de nuevo excitados por los misterios de Westworld, menos numerosos, pero aún así elegantes. Sobre todo, es un placer innegable encontrarnos a Bernard (Jeffrey Wright), Stubbs (Luke Hemsworth), Charlotte (Tessa Thompson) y William (Ed Harris) de nuevo después de dos años de ausencia. Entonces, ¿cómo dirigirá Dolores su revolución? ¿Quién podrá detenerla? ¿Cuál es el verdadero motivo del nuevo antagonista de brazo largo encarnado por el impecable Vincent Cassel? Westworld ha sido capaz de renovarse a sí mismo y, también, renovar nuestro interés.

¿Dónde ver Westworld?

La serie se emite cada domingo por HBO y está disponible en HBO GO y HBO On Demand.