Rick and Morty están de vuelta, baby. La serie número uno de [adult swim] regresa con una novena temporada que promete ser más grande, más audaz y más desquiciada que todo lo que hemos visto antes. El dúo más disfuncional de la galaxia aterriza en HBO Max el lunes 25 de mayo, y el anuncio viene acompañado de una advertencia que pocas veces se escucha en la industria: nada de inteligencia artificial. Solo, en palabras del propio equipo, «basura orgánica de primera, hecha por humanos reales con características humanas reales, como vellos en la espalda y quistes». Ver para creer.
El entusiasmo no viene solo de los fans. Michael Ouweleen, presidente de [adult swim], admitió con honesta incomodidad que es su trabajo elogiar la serie, pero que en este caso la ventaja es que también es verdad. Según él, lo que el equipo está logrando temporada tras temporada roza lo aterrador: una cantidad absurda de talento volcada en cada episodio, con algunos de los mejores desarrollos de personajes que la animación ha visto. Raramente un ejecutivo mezcla la autoconsciencia con el genuino orgullo tan bien como en esa declaración.
Y los números respaldan el hype. Rick and Morty fue la comedia número uno en toda la televisión por cable de Estados Unidos durante las temporadas tres, cuatro, cinco y seis, acumulando además dos premios Emmy al Mejor Programa de Animación en el camino. Lejos de ser un fenómeno local, la novena temporada se estrenará en más de 150 países y en 42 idiomas, consolidando a la serie como uno de los productos culturales más globales que la animación adulta ha producido jamás.
Detrás de las voces de Rick y Morty están Ian Cardoni y Harry Belden, acompañados por Sarah Chalke, Chris Parnell y Spencer Grammer. La producción ejecutiva sigue en manos de Dan Harmon junto a Scott Marder, quien también cumple el rol de showrunner. Si la promesa de una temporada hecha completamente por humanos con quistes no es suficiente para convencerte de sintonizar, quizás el peso de dos Emmy y seis temporadas de récords sí lo sea.

