Oscuro Claro

“Cinco meses después”, así comienza el episodio de Masters of Sex que trae de regreso a Lester, el simpático hombre tras la cámara que regresa de Hollywood sin fama ni fortuna para registrar a los sujetos del estudio. Bien por Bill, y por Virginia, ahora tienen clínica propia en un edificio ubicado en un barrio “en transición”. Betty ya no está casada con Gene y trabaja con Masters y Johnson. Libby quiere agrandar la familia. Bill enfrenta problemas sexuales. Este es el inicio de un capítulo que inicia a fines de 1958 y finaliza en octubre de 1960. Muchas cosas, una tras otra, que hicieron de éste un capítulo falto un ritmo más amable.

El nuevo escenario
Basta de hospitales. Bill y Virginia abrieron (¡Por fin!) la clínica Masters y Johnson. Lester, a quien no veíamos desde la primera temporada hace su reaparición para registrar todo lo que pasa con el estudio: filmaciones de los sujetos, entrevistas a Virginia, además de su afán documentalista por las conversaciones extraoficiales. La soltera Betty cambió las relaciones de alcoba por los estudios en inversiones, con su título de contadora es la encargada de finanzas. Finanzas que no están es su mejor forma y hacen que Bill deba recurrir al banco por un préstamo. Libby se enoja porque Bill no le contó y se enteró cuando alguien del banco fue a reevaluar su casa y va a exigirle explicación hasta su oficina en uno de los barrios en transición de St. Louis. Hablando de transiciones, la primera, cuando Betty llega al edificio con su hijo en los brazos y habla con Betty mientras caminan y al segundo siguiente aparece cargando a dos bebés y Betty le dice “dos hijos, ahora” es un punto menos. La segunda, cuando Betty conversa primero con un tipógrafo, luego un podólogo y después con Flo ─la señora píldoras para adelgazar que ahora tiene sucursal en el edificio de Bill─ en el ascensor, esa sí está bien hecha. Otro recurso que usan para explicar el paso del tiempo son las pizarras de Lester antes de iniciar sus filmaciones, la última nos indica que dejamos atrás los 50, ya estamos en la década de Mad Men, los soñados 60.

Virginia-Bill-Libby
El ménage à trois sigue. La frustración de Bill por enterarse del novio de Virginia lo dejó quebrado, y con una disfunción sexual que lo tiene recurriendo a prostitutas en las calles, sin conseguir superar su impotencia; lamentándose en el bar del Park Plaza, “La traición de ese tipo de esposa que llega y hace que te abras y se va, esa es una esposa que no puede ser perdonada”. Virginia tiene un nuevo novio, da lo mismo el nombre porque desaparecerá de su vida más rápido que el anterior. Libby continúa sin querer ver la verdad, aun cuando no tiene sexo con Bill hace más de un año.

Bill mira a los invitados desde un balcón en la fiesta de cumpleaños del Dr. Austin Langham. Está algo ebrio. Virginia se aproxima, detrás, pidiéndole disculparse por haber sido grosero con el novio de turno. Bill le dice que mire a la gente, Virginia se asoma, Bill se le acerca, le habla al oído, la acaricia y le hace creer que se está disculpando con ella cuando en verdad la está avergonzando. Virginia lo empuja y se va. Luego verá unas filmaciones antiguas que Lester le muestra y reserva la habitación del Park Plaza donde Bill la desnuda y la hace llegar al orgasmo sin tener sexo con ella. No quiere que se entere de su problema.

Nota aparte, a partir de este capítulo Austin tiene más participación, que esta temporada partió con el quiebre definitivo de su matrimonio, ser testigo de lo que Bill y Virginia tienen, y ahora con una nueva conquista, una modelo de manos convertida en actriz de porno en blanco y negro, hecho que gatilla pedir una nueva oportunidad a su mujer, quien se la niega por completo. El mujeriego empedernido vuelve al punto cero.

El regreso de Essie
Desde el primer capítulo de este ciclo, Essie, la madre de Bill, estuvo ausente por los conflictos madre e hijo. Su retorno está marcado por el apoyo económico que quiere darle a Bill con lo de su clínica. Bill se enfurece con Libby, esta discusión es EL punto alto de este episodio. Bill, como buen macho proveedor se siente dolido por la urdimbre maniobrada por su esposa y su madre. Libby le grita sobre su insistencia en esparcir el sufrimiento: “¡Señala a una persona en el mundo entero que no esté sufriendo! Y todavía eres el único que insiste en extender el tormento. Sólo tú, que nos haces sufrir contigo”. Lo importante es que Bill admite estar cansado de su alejamiento y se reconcilia con Essie.

En un momento de este capítulo aparece Barbara, la secretaria de Bill en el Memorial, va a hablar con Virginia sobre participar en el estudio, el pero es que tiene un problema sexual que no se lo permite según los parámetros que observan Masters y Johnson. Virginia discute con Bill incorporar casos de disfunciones sexuales, ampliar el espectro. Dada su propia disfunción que él mismo se esmera en ocultar, golpe bajo para Bill.

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