Zamudio: la noche más oscura

TVN apostó las pocas cartas que le quedan en la serie basada en el libro «Perdidos en la noche» que relata pasajes desconocidos y otros sabidos por todos que se dieron a conocer a través de la prensa detrás de la muerte de Daniel Zamudio. Zamudio nos muestra al joven homosexual previo a la brutal golpiza que le quitó la vida y en paralelo, vemos a cada uno de los implicados en el homicidio en su habitat natural: la existencia misma, problemas juveniles, frustraciones y violencia.

La serie en sí no ostenta, es real sin ser cruda, recapitula sin ser demasiado extensa. Pretende mostrar al Zamudio real, un joven como cualquiera, no como la víctima de un brutal asesinato ni como el erróneamente «martir». Este último hecho puede que sea el que golpee a la audiencia, ya que era un joven normal, al que le gustaba divertirse como cualquiera de su edad y lo tenía permitido, donde ni el cielo era el límite para soñar con cumplir su anhelo de ser famoso y exitoso.

En Zamudio se ven a los victimarios del homicidio siendo víctimas de sus propias existencias que son duras y difíciles, situación que los humaniza pero no los justifica. La serie se torna interesante al mostrar una supuesta reconstitución del pasado de los implicados y de sus familias, enlazado a saltos temporales al «presente» en la investigación y recopilación de antecedentes que esclarezcan el caso.

El primer capítulo muestra, pero lo necesario, para dejar cautiva a la audiencia, donde se ve a Jano Core viviendo en la pobreza extrema mientras espera a su primer hijo y a la vez repasando su historial de violencia remoto desde su infancia, a Ariel en la dualidad de ser un bailarín y pertenecer a un grupo de «rudos» que repudian todo lo distinto a ellos y de Daniel,quien se embarca en el descubrimiento de su sexualidad, su compleja vida familiar marcada por las discusiones y la incipiente relación amorosa con un hombre adinerado mayor que él. El adelanto del próximo episodio se ve prometedor, lo que no deja de ser bueno en el lanzamiento de una serie.

No procrastino, veo tele. Tengo ídolos secretos, odio el fútbol y el pimentón. Alabo cualquier cosa que haga Thom Yorke y añoro a Cerati. Viuda de Lost y Desperate Housewives. Lloré cuando terminó Six feet under. Ah y twitteo 'un poquito'

Send this to a friend