El título de esta columna está sacada de una frase que menciona Amanita en uno de los episodio de esta serie… y creo que esa frase resume a la perfección el espíritu que nos quiere transmitir la primera producción televisiva de los Hermanos Wachowski que, con una dilatada experiencia en cine (Matrix, V de Vendetta, Meteoro) ahora se pasan a la televisión para llevarnos un drama sobrenatural que tiene varias interpretaciones.

Sense8 puede ser un poco enredado de explicar, siempre es mejor ver la serie y sacar nuestras propias conclusiones, pero trataré de ser lo más claro posible: 8 personas, en 8 capitales del mundo, comienzan a teletransportarse mentalmente entre sí con la posibilidad de compartir diversas habilidades, por ejemplo, Entre los 8 pueden compartir la habilidad de las artes marciales, del manejo en situaciones peligrosas, del hackeo, de la medicina, de la actuación, etc. Cada personaje tiene una habilidad especial (no sobrenatural) que puede ser compartida. Poco a poco estos 8 personajes comienzan a entender el poder que tienen en sus manos… y también el peligro que eso conlleva. Un siniestro investigador (que también puede absorber las habilidades de las personas) quiere eliminar a los “Sensates” introduciéndose a sus mentes.

¿Fui claro?. Traté de explicar lo más didácticamente posible la serie.

Sense8 no se guarda nada a la imaginación: Se ven orgías, desnudos frontales, una nacimiento en primer plano, etc. Claramente la serie está pensada para ser emitida, por su crudo contenido visual, en una plataforma como Netflix. Acá no hay tapujos para nada. Se abordan temas complejos para algunas personas como la religión, la homosexualidad, etc. Dichos temas son claramente influenciado por sus guionistas y la misma co-creadora, Lana Wachowski, que ahora es una mujer transgénero y quiso incluir, seguramente, su experiencia de vida a la trama de la serie. Los mismos creadores toman elementos de algunas de sus películas (especialmente artes marciales y escenas de acción con persecución) para imprimir un sello que los hace característicos en todas sus realizaciones.

Los primeros episodios de Sense8 pueden ser confusos y algo lentos, pero a medida que se avanza en el desarrollo de la historia y los personajes que componen esta producción van agarrando el ritmo, se va desenvolviendo una serie de situaciones que no hacen más que mantener enganchado al espectador hasta el final de primera temporada. Son 8 personas con las que uno se puede identificar, cada uno con sus propias problemas personales de mayor o menor intensidad. Podemos ver como las conexiones humanas entre los protagonistas son mayores o menores en diversos caso y como la cultura de cada país puede influir en la personalidad, sentimientos y decisiones de los denominados “sensates”.

La serie ya ha confirmado su segunda temporada a estrenarse durante el 2016. La serie completa está en Netflix.

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