Sutherland lo estaba intentando hace tiempo. El quería desligarse de ese estereotipo de héroe de acción, de ser el Liam Neeson de la TV. Es que claro después de 9 temporadas, y 1 película para TV era difícil sacarse el estigma. Estuvo siendo Jack Bauer casi 14 años y que la audiencia lo viera de otra forma era una tarea compleja. Quedó demostrado en los variados intentos del actor como Touch, una serie diametralmente distinta a 24, pero no lo logró. Quizás una de las razones principales que no lo ayudaron en esa ocasión, era que la serie era bastante débil argumentalmente y con un genero un poco cargado a la ciencia ficción y una onda media espiritual, era un estilo totalmente distinto a lo que representaba Sutherland.

Todo esto hasta que llego Designated Survivor, un proyecto que se venía gestando desde el 2015 y que recién vio la luz el 2016. Aquí Kiefer Sutherland interpreta el personaje de Tom Kirkman, un secretario de Vivienda y Urbanismo del gobierno de los Estados Unidos que es nombrado como “Sobreviviente Designado” durante el discurso de la “Unión de Estado”, que es básicamente como el discurso de la cuenta pública en Chile, es decir están todos los parlamentarios y ministros reunidos en un solo lugar, y por un tema de seguridad se nombra a este “Sobreviviente Designado” que es alguien que durante el discurso está en una sala aparte resguardado por seguridad, en caso de algún ataque terrorista y que todos mueran, el sería el encargado de dirigir el país. Sin que nadie lo espere, esto pasa. El capitolio sufre un ataque terrorista y todos los ministros, senadores, diputados y hasta el presidente de la nación muere. Así es como Tom Kirkman se transforma inmediatamente en el Presidente de Estados Unidos. Kirkman es un personaje secundario, de hecho ese mismo día lo habían despedido de su trabajo y era su último día en la Casa Blanca. Es un personaje tímido, sin muchas aspiraciones, sin carácter y que al parecer no está apto ni para trabajar en un ambiente tan rudo como es la política norteamericana. Pero las situaciones lo llevan a esta posición que no le queda más que asumir y tomar un país que sigue bajo amenaza terrorista, y que todo indica que fue un ataque conspirado por alguien que trabaja dentro de la Casa Blanca. Es así como Kirkman, debe descubrir al traidor, lidiar con un país sin ministros, ni parlamentarios y aprender como manejar uno de los países mas importantes del mundo. Es decir, una premisa a mi entender increíble. Sumamente potente y fuerte para llevar adelante una serie compleja y darle un largo aliento necesario.

Sin embargo Designated Survivor se cae a veces. Es una serie muy fuerte argumentalmente con muchas aristas que tocar en el tema de la traición de estado, terrorismo y las vicisitudes del personaje principal, pero donde se pone débil es cuanto intenta ser un poco House of Cards. Cuando se desgasta en buscar conflicto de intereses, mentiras, y lo sucio de la política. Cuando centra su temática en personajes poco confiables, o conflictos diplomáticos es donde pierde su sinceridad con el espectador. Esta serie no habla de eso pero se nota que quiso recurrir a eso como quizás un salvador para ciertos capítulos. Para darle otra vuelta a la serie, cosa que a mi entender no funcionó. Si bien es una serie que en general se mantiene muy bien durante los 21 capítulos, hay unos 3 o 4 episodios que sobran, que se alejan de la temática principal y ahonda en aspectos poco interesantes y relevantes de los personajes.

Esta serie tiene como principal valor la sinceridad del personaje principal, como alguien que no debía estar ahí se ve forzado a asumir un cargo. Ese es el interés máximo, el ver como se desenvuelve este personaje excelentemente interpretado por Sutherland, en un ambiente poco amigable con el. Ahí es donde la serie conecta con el espectador, por su cercanía. Ahí es donde Sutherland hace la pega de crear este personaje que a fin de cuentas podría llegar a ser cualquiera de nosotros y ahí es donde se desliga de este súper héroe invencible de Jack Bauer.

Designated Survivor hizo una excelente estrategia con Netflix, asumiendo la responsabilidad e importancia de los medios por streaming. Esta serie se estrena semanalmente por ABC en Estados Unidos, y en el resto del mundo también se estrena semanalmente pero por Netflix con solo un par de semanas de retraso con su emisión en TV. La serie hoy ya se encuentra terminada en su primera temporada, pero tiene confirmada una segunda temporada con fecha aún no definida para su estreno.