[REVIEW] ‘American Horror Story: Apocalypse’: Aún queda manjar en el frasco

Cada temporada de American Horror Story tiene su base creativa. Murder House hablaba de fantasmas, Asylum de psicopatía, Coven hablaba de brujas, Freak show de aberraciones, Hotel reinterpretaba a los vampiros, Roanoke hablaba de tortura y Cult de histeria colectiva. En cada temporada también se veía que los asuntos periféricos se distribuían entre los plots principales. La creación de Ryan Murphy intentó cubrir el máximo posible de temas relacionados con el horror, pero siempre faltó el que parecía anunciado desde que Constance (Jessica Lange) encontró el cuerpo asesinado de la niñera de su nieto. Los fans de la antología no podían esperar una respuesta mejor, ya que la esperada trama del anticristo vendría acompañada de un casi utópico crossover entre el primer y el tercer año.

Cuando la ambiciosa temporada fue anunciada parecía imposible que Murphy consiguiera traer de vuelta todos los elementos de las dos mencionadas temporadas anteriores. Sin embargo, absolutamente todo lo que era relevante en el universo de Coven y Murder House fue revigorizado para componer el mundo de Apocalypse. La lista de estrellas que volvieron a revivir sus personajes era extensa y la expectativa en torno a la historia más aún. Siempre restringido a tramas claustrofóbicas, veríamos por primera vez la serie ocurrir a una escala global.

Sería ésta la oportunidad de corregir o reiterar aspectos dramatúrgicos de las dos temporadas revisadas. Murder House tuvo una trayectoria bastante cohesiva. Sin embargo, Coven se produjo en medio de muchas controversias. La historia del clan de las brujas vino después de Asylum, considerada por muchos la temporada de oro de la serie. Mientras la trama del sanatorio era sombría y macabra, Coven era una explosión de cultura pop, con la necromancia como un recurso que inmortalizaba a los personajes y una posibilidad de spin-off que comenzó a dictar el transcurso de la narrativa, perjudicando el producto final. Acusada de ser demasiado adolescente e inconsistente, Coven fue la temporada que finalmente dividió al público de American Horror Story entre aquellos que dudaban y aquellos que aún creían en las historias que Murphy quería contar.

Apocalypse comienza literalmente con el fin del mundo. Después de que las bombas nucleares estallan en todo el planeta, conocemos a un grupo de supervivientes que consiguen un lugar en algunos de los pocos puestos de acogida del continente. En el búnker están la influencer Coco (Leslie Grossman), su asistente Mallory (Billie Lourd), su peluquero Gallant (Evan Peters) y su abuela, Evie (Joan Collins). Además del grupo, están la presentadora Dinah (Adina Porter) y algunos personajes periféricos, entre ellos una joven pareja que habría ganado su posición en este lugar por tener el ADN perfecto para la perpetuación de la especie. El búnker es administrado por Venable (Sarah Paulson) y Mead (Kathy Bates), que pronto se revelan sádicas interesadas en transformar el lugar en una cámara de tortura.

Es en ese escenario que esos sobrevivientes reciben al forastero Michael Langdon (Cody Fern), que viene a ser nadie menos que el hijo del Rubber Man, de la primera temporada. O, como queda claro después, el hijo de Satan, concebido a través de las fuerzas malignas presentes en la casa de los asesinatos. Michael llega para dar inicio a su plan de reorganización de lo que restó de la humanidad y su poder como anticristo es evidente muy temprano. Como ha ocurrido constantemente en producciones de Murphy, la historia fue organizada en bloques temporales diferentes, lo que proporcionó una conducción bastante instigadora del crossover. Cuando las brujas del Coven finalmente se adentran la narrativa, la temporada crece y se vuelve completa.

ReCoven

Uno a uno, los problemas del resultado final de Coven fueron corregidos en los episodios que componían el gran flashback que ocupó la mayoría de la temporada. Muertes, finales trágicos, todo fue reconsiderado en nombre del fan service, pero también al servicio de una narrativa. El grupo de fans que se divertía en la tercera temporada tuvo la oportunidad de revisar estos elementos; y el grupo que se frustró tuvo la oportunidad de ver las cosas siendo reajustadas.

Tal vez el momento más esperado de ese año haya sido el episodio dirigido por Sarah Paulson. La actriz -que hizo tres personajes diferentes- se quedó con la función de cuidar del retorno al universo de Murder House. Para desentrañar el pasado del anticristo, las brujas visitan la residencia y allí los fans ven a todo el cast que inició la trayectoria de la serie. Connie Britton, Dylan McDermott y hasta algunos de los fantasmas del primer año reaparecieron. Farmiga y Peters (que también hizo muchos personajes en el transcurso de los episodios) revivieron a la pareja inicial de la antología y por supuesto que el regreso de Jessica Lange fue el más esperado y más festejado por los fans. La gran musa de la serie retomó su primer personaje y lo hizo con el mismo talento de siempre.

Los problemas llegaron en la recta final, cuando las explicaciones para el apocalipsis necesitaban acceder a los aspectos científicos. La voz incisiva del texto de la serie comenzó a sonar paródica, lo que para la ilustración del camino del anticristo resulta en desplazamiento de contexto. Es claro que mostrar nerds poderosos enriquecidos en Silicon Valley y transformando la propia mediocridad humana en arma es típico de la voz mordaz de Murphy. Sin embargo, lo que el texto consiguió fue asemejarse peligrosamente al descontrol creativo de otras creaciones del showrunner, como Scream Queens.

Con olor a última temporada, Apocalypse también aumenta las expectativas sobre el futuro. Hay muchas teorías sobre que el noveno año podría ser una continuación; y es sabido que mantener la identidad de la antología depende de su elenco. Sarah Paulson y Evan Peters, remanentes de todos los años, pueden estar cansados ​​y la ausencia de ellos en temporadas futuras puede perjudicar la tan segura trayectoria de la producción en esos ocho años de existencia. Apocalypse habría sido una última temporada adecuada. Pero, al parecer, las analogías tomadas de sátira y drama que componen el ADN de American Horror Story van a continuar en el aire por algún tiempo. Que sea, entonces, haciendo el horror de primera calidad (el horror categórico) que muchas veces no le es acreditado, pero que tiene en profusa abundancia.

American Horror Story está disponible en la App de FOX.

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