netflix

[REVIEW TEMPORADA 4] ‘The Crown’: la década de las mujeres

«¿Cuántas veces puede esta familia repetir el mismo error?»

Es la pregunta que se hace la sabia princesa Margaret que en la cuarta temporada de The Crown encuentra el rostro de una soberbia Helena Bonham Carter. En los nuevos episodios de la serie biográfica, que se estrenó en Netflix el pasado domingo 15 de noviembre, la familia real inglesa se enfrenta a importantes decisiones destinadas a cambiar el rostro de la monarquía para siempre. ¿Cómo se adaptará a los frenéticos 80 y, sobre todo, cómo logrará conciliar modernidad y convenciones sin el riesgo de cometer, una vez más, esos errores de los que habla Margaret?

La década que constituye el telón de fondo de esta cuarta temporada de The Crown, la década de 1980, no es una de las más felices del Reino Unido. El país está herido por el desempleo, la recesión y, para complicar las cosas, viene una guerra, la que luchó con Argentina por el control de las Islas Malvinas y apoyada enérgicamente por la primera mujer gobernante del país, la Dama de Hierro Margaret Thatcher interpretada magistralmente por Gillian Anderson.

netflix

La historia también se abre paso a través del tema de la vergüenza británica hacia Sudáfrica, donde estaba vigente el régimen de segregación racial del Apartheid. Los conflictos dentro de la Mancomunidad se convierten en conflictos personales entre la Reina y el Primer Ministro que avergüenzan al Palacio de Buckingham. En el frente privado, la familia real se enfrenta un duelo pero también a dos matrimonios reales, la llegada de la extraña Lady Diana e incluso a una incursión en el palacio, la de Michael Fagan, el hombre que logró colarse en la habitación de la Reina en 1982.

Después del más que convincente debut de Olivia Colman y Tobías Menzies como Isabel II y el Príncipe Felipe en la tercera temporada, los actores vuelven como sus personajes y aparecen más relajados, casi más suaves. Si las tres primeras temporadas se basaron en los conflictos maritales de la pareja, en los nuevos episodios encontramos su vínculo más sólido. Los vemos como soberanos pero sobre todo como padres más afectuosos, divididos entre deseos, deberes y, en el espléndido cuarto episodio de esta temporada, descubrimos incluso cuál es el hijo favorito de la Reina y cuál es el de Felipe.

The Crown

Los ojos de todos, sin embargo, están puestos en Lady Diana Spencer, el muy esperado nuevo personaje interpretado por Emma Corrin. Muchos de nosotros estamos familiarizados con las portadas, los chismes, las ocasiones públicas y los esfuerzos humanitarios de la Princesa Diana. The Crown, en cambio, en esta cuarta temporada nos devuelve los años jóvenes y la dimensión más privada de la Princesa al mostrar su evolución como una joven maestra de jardín de infantes con muchos sueños e innumerables pasiones como la esposa del heredero del trono que debe someterse a estrictas reglas y rígidas convenciones. En el papel de la joven Diana (que patina por los pasillos del Palacio de Buckingam), Emma Corrin supera con éxito la prueba de la confrontación con un personaje tan emblemático: reproduce sus movimientos y su actitud pero, sobre todo, consigue transmitir su fragilidad a los espectadores.

The Crown confirma que son capaces de ofrecer una narrativa consistente, plausible y entretenimiento de alto perfil. El único error que cometió Peter Morgan fue pensar en cerrar la serie antes de tiempo con la quinta temporada. Un descuido que remedió inmediatamente anunciando, a diferencia de lo dicho anteriormente, una sexta temporada que llevará la narración al menos hasta la década del 2000. Y estamos deseando que llegue.

¿Dónde ver The Crown?

La serie está disponible en Netflix.