Oscuro Claro

No tiene sentido fingir nada. Es la hora del drama K. Para los que están en retirada de la serie que se ha convertido en una verdadera locura estos días, es decir, El Juego del Calamar, que se transmite en Netflix a partir del 15 de octubre hay otra serie que viene de Corea del Sur. En esta reseña de My Name te hablaremos de una serie muy diferente a las series de récord que todos están viendo estos días. Menos icónica y simbólica, My Name es una de esas historias realistas, con los pies en la tierra y duras. Muy difícil. Estrenada en el Festival Internacional de Cine de Busan (Corea del Sur), es un thriller policíaco dirigido por Kim Jin-min, director de Orgullo y prejuicio, de 2004, y protagonizado por Han So-hee. Es una historia de venganza pura y dura, pero con un giro femenino, con una niña muy joven en el centro. My Name es una serie violenta y llena de adrenalina que es un placer seguir.

«Es lo mínimo para la hija de un gángster». Eso es lo que dice Ji-u Yun (Han So-hee) después de golpear a una compañera de clase que la acosaba. Había colocado una bolsa con algo que parecía cocaína en su escritorio para burlarse de ella o, tal vez, para que la llamaran de la escuela. La reacción de Ji-u Yun es violenta y despiadada. Poco después, cuando está en su hogar, recibe la visita de su padre, que le ha traído un regalo por su cumpleaños. Pero ella, que no acepta su elección de ser un criminal, no quiere verle y no le abre la puerta. En el pasillo, frente a esa puerta cerrada, el hombre es asesinado, con cuchillos. La misión de la chica, atormentada por el sentimiento de culpa, será averiguar quién lo mató. Lo que sea necesario.

My Name se apoya directamente en los hombros de la joven Han So-hee, y en su actuación. Pequeña, con un rostro bonito y dulce, es una actriz que sabe dar vida al contraste entre la delicadeza de su edad y su condición de estudiante de secundaria, el mundo al que se enfrenta y las propias características de luchadora incansable e indomable que pone de manifiesto. En las primeras escenas de la serie la vemos arreglándose para ir al colegio, pulcra y elegante. Todo esto antes de la sorprendente explosión de violencia que presenciamos en su escuela. Y es sólo el prólogo de una espiral de violencia sin fin. La acción en My Name es tensa, rítmica, sin dar un momento de respiro. La protagonista se mueve al ritmo de los compases de una música electrónica fría y apremiante.

En común, estas historias suelen tener una violencia sin precedentes, a veces demencial, a veces aparentemente no provocada. Los personajes siempre tienen reacciones excesivas, extremos paroxísticos. Viven de emociones fuertes, pasiones incontrolables, sus vidas se viven a 100 por hora. Está en la naturaleza de un pueblo que durante décadas ha sido una familia dividida, un pueblo partido en dos, en continuo estado de alerta, de peligro, de guerra. Todo esto repercute en las películas y series de televisión que llegan a las pantallas. Si te ha gustado todo lo que ha salido hasta ahora de Corea del Sur, también te gustará My Name.

¿Dónde ver My Name?

La serie está completa en Netflix.

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