Actualmente hay 2.400 millones de usuarios de smartphones en todo el mundo. Cada vez se reproducen más contenidos en dispositivos móviles.

Entonces, ¿por qué el 82% de los encuestados chilenos está dispuesto a exponer sus emociones para ver contenidos fuera de casa? Porque quienes maratonean en público privilegian tener acceso a sus programas y películas más que otros elementos “esenciales”, como la comida o el agua. Es la nueva norma.

Es por eso que Netflix ha hecho un estudio para ver que tan maratoneros de series somos los chilenos, y este es el resultado:

Nos ven mientras vemos
Globalmente, casi la mitad (el 45 %) de los encuestados que ve contenidos en un medio de transporte notó que alguien se asomaba desde el asiento de atrás, que no es tanto si lo comparamos con los brasileños, que resultaron los más metiches (61%). Y en el caso de Chile, un 58% ha experimentado esto: solo el 18% de quienes maratonean en público siente vergüenza de lo que ve y el 77 % no deja de ver lo que está viendo. Nada de qué avergonzarse.

Si te asomas, te spoileamos la serie
El 58% de los chilenos que maratonea en público ha pillado a algún desconocido mirando su pantalla. ¿Y dónde es más probable que esto ocurra? Durante los largos viajes en bus (61%), en el transporte público (49%) e incluso mientras esperan en la fila (42%).

¿Quién eres para interrumpirme?
En Chile, más de un cuarto (26%) de los encuestados que maratonea en público ha sido interrumpido por algún extraño para ponerse a hablar acerca del contenido. Sin embargo, no debemos juzgarlos tan arduamente; estos intrusos episódicos usualmente están celosos de que nosotros nos acordamos de descargar Stranger Things antes de salir de casa y ellos no.

Episodios debajo de la manga
No importa qué tan meticulosos seamos con nuestras vidas en las redes sociales; en la vida real, no hay filtros para las carcajadas o el llanto. Globalmente, México, Colombia y Chile son los países más sensibles. A la inversa, es difícil ver a un alemán bajar la guardia mientras maratonea.

0 Comentarios ¿Quieres opinar? →