love death robots

[REVIEW] La compacta segunda temporada de ‘Love, Death and Robots’

Han pasado más de dos años desde aquella primera temporada que realmente impresionó y sorprendió a todo el mundo, y ahora estamos de nuevo aquí, con ocho cortometrajes inéditos y un año especialmente difícil a nuestras espaldas. Hemos cambiado en estos dos años, como personas y como espectadores, ha cambiado de alguna manera la serie antológica producida por David Fincher y Tim Miller disponible en Netflix. El escenario básico, por supuesto, es el mismo: todos los cortos son de animación (aunque con técnicas a menudo muy diferentes entre sí), llenos de violencia muy gráfica y temas adultos, inspirados en cuentos de varios autores. Incluso los temas básicos siguen siendo los mismos: según el título, debemos esperar incursiones en la ciencia ficción y el terror/thriller, pero sin olvidar nunca los sentimientos y las emociones que nos hacen humanos.

Entonces, ¿qué es diferente de la aclamada primera temporada? En primer lugar, el número de episodios: esta vez sólo hay ocho, es decir, menos de la mitad de los dieciocho de hace dos años. Y aunque no hay que preocuparse, pues ya nos espera otra ronda en 2022 con una tercera temporada, está claro que el menor número influye de forma importante en la variedad y, por tanto, de alguna manera en el resultado final. Los dieciocho de la primera temporada también nos habían impresionado por la capacidad de oscilar entre tonos, temas, géneros e incluso estilos completamente diferentes. En esta segunda temporada esto ocurre obviamente en menor medida y nos deja al final del octavo episodio cualquier cosa menos saciados. En todo caso, queremos más.

Otra diferencia sustancial radica en el tono aún más oscuro de muchos de estos cortos. En la primera temporada, gracias a la mayor cantidad que mencionamos anteriormente, había espacio para varios «episodios» divertidos y muy irónicos, algo que aquí se echa un poco en falta. Tanto es así que en algunos momentos este Love death & Robots 2 nos recordó a Black Mirror, del que ahora parece una especie de evolución natural. Sin embargo, frente al cinismo que suele caracterizar a las extraordinarias series de Charlie Brooker, cuando se trata de futuro y tecnología aquí es más la melancolía la que parece apoderarse.

Quizás el aspecto más decepcionante de esta nueva temporada es el número de episodios reducido a más de la mitad en comparación con la pasada. Con la primera temporada tal vez nos estropeamos, pero creemos que la variedad fue uno de los puntos fuertes del proyecto. A pesar de ello, está claro que también en esta ocasión la calidad reside principalmente en el componente visual, a veces realmente sorprendente, mientras que desde el punto de vista narrativo muchos cortos podrían haberse beneficiado de una mayor profundidad y una duración diferente. Pero después de todo Love, Death & Robots siempre ha tenido esta característica, así que tómalo o déjalo.

¿Dónde ver Love, Death & Robots?

Los dos volúmenes de la serie está disponible en Netflix.